lunes, 29 de diciembre de 2014

NO DEJAR DE APOSTAR, NO DEJAR DE PERDER.

Navidad, frío, regalos; todo me da igual si no estás a mi lado. La helada nostalgia invade estas fechas, inunda tu ausencia. Por muy felices que sean otros, yo sin ti solo tengo el corazón roto. Por muy buen tiempo que haga fuera, dentro de mi solo hay tormenta. No intentes quitarme tanto que me has dado, no intentes llevarte mi corazón en tus manos. Yo solo quería que me llevaras lejos, donde solo presencian tus besos.
Mi corazón fue la Luna, y tú el primer hombre que llegó a ella. Y de tantas huellas que has dejado, mi corazón ha acabado pisoteado. Sí, pisoteado como quedó Roma hace miles de años. Hay quien dice que las ruinas son el camino a la transformación; pero cuando te pierdes en ellas, es muy difícil escapar. Y quizás sea una lucha por ser fugitiva de un lugar del que nadie escapa. Eso intento yo, huir. Y a pesar del tiempo que llevo intentándolo, no encuentro la salida. Quizás es que no la hay, quizás es una jaula eterna donde tengo que buscar estabilidad, y no libertad.
Pero en mi caso, vivir es sinónimo de sufrir.
Llevo demasiado tiempo apostando lo apreciado, y perdiendo todo lo que me ha importado. Es verdad que todo se lo lleva el viento, todo menos el sufrimiento. Todo desaparece, pero la esencia de todo lo intenso permanece aún con su ausencia. Y todo tu vacío lo llena con un mar de sonrisas inundadas, también llamadas lágrimas saladas.

Te añoro, porque para mi fuiste mucho más preciado que el oro.
 
 

domingo, 28 de diciembre de 2014

Ruinas.

No sé si voy a salir de esta, cada vez son más piedras. Solo sé caer, no voy a saber seguir adelante porque ya ni en mí soy capaz de creer. Son un millón de pistolas apuntando en un corazón más roto que Roma, mil cráteres en un corazón que explota. Sueños degollados, alma vacía. Demasiado sufrimiento con 14 años de vida. Lágrimas resbalando por mi mejilla, un oasis en una dulce duna de desierto seco. Cansada de fingir sonrisas, secar lágrimas al salir fuera de casa. Cansada de que mi corazón gima de dolor ahogándose en el más profundo  vacío de mi ser. La depresión inunda todo mi cuerpo, voy deambulando por una carretera directa al infierno. No sé qué hacer con tantas piezas rotas, cada vez me cuesta más pronunciar una sonrisa. No sé a que agarrarme para mantenerme a flote, todo me hunde. Harta de intentar arrancar todas las espinas de un precioso ramo de rosas, y que mi esfuerzo sea en vano. No sé cómo voy a salir de esta, si no es cogida de tu mano. Cualquier cosa pesa más que la ilusión de seguir viviendo, de disfrutar la adolescencia y seguir creciendo. Y no entiendo por qué existen los sentimientos, preferiría ser robot a seguir sufriendo.


lunes, 22 de diciembre de 2014

Voeux...

Besos sordos, ciegas caricias, sueños rotos y promesas vacías. Un deseo incontrolable son tus labios; la mejor poesía, tu sonrisa. Busco ciega tus manos, querer confundirlas con las mías. Escucho tu voz de fondo en mi cabeza cada pesadilla. Tu mirada que tanto brilla, la distingo a kilómetros y a millas. No me quito de mi mente, el querer estar a tu lado para siempre. Encuentro en nuestros silencios, las miles de palabras que no puedo pronunciar, los millones de besos que nunca nos llegamos a dar. Ardiendo a milímetros de ti mi piel, intento reflejar todo lo que siento en un papel. Es muy complicado el saber, que no voy a llegar a tener, todo eso que quiero a tu lado, y no separados.

     

domingo, 21 de diciembre de 2014

Amor imprudente de almas en babia.

Sigo siendo esa niña pequeña que se caía si no estaba entre tus brazos, sigo siendo esa proble diabla llorando porque ya no estás a mi lado.
Contigo se cansó de estar con Migo. Mataste a Juntos, diciéndome ese doloroso y último adiós, que lo recuerdo como si fuera hoy. Siempre se suicidó, cansado de nunca ser cumplido. Finito cortó el Infinito, que aún susurran mis sueños que no asimilan que te has ido.
Todos esos "te amo" que me decías, se han convertido en miles de "te echo de menos" que susurro a escondidas. No sé reír si no estás a mi lado, mis ojos escupen lágrimas por los reflejos de tus besos, que ya a los míos no están encadenados.
Tus recuerdos arden en mi destruyendo cualquier esperanza de renacer y relucir como el primer día. Cuando era esa niña inocente que cayó en tus brazos sin esperar que te cargaras las alas que también habías hecho crecer en mi. Me dejaste caer en un pozo sin fondo, oscuro, que ha helado mis huesos, consecuencia antagónica a la que me producían tus besos.
Ahora soy esa rosa podrida a causa de tanto lucir ese brillo especial que tú remarcabas en mi. Toda nuestra magia, polvos de hada hacían que, juntos, perdiéramos la noción del tiempo y fuéramos como dos niños pequeños jugando a Peter Pan, a no crecer nunca, a volar. Pero tú te cansaste de estar en babia, soplaste esos polvos y se los llevó el viento celoso y con rabia, de nuestro amor imprudente y sonrisas convertidas en lágrimas.

viernes, 19 de diciembre de 2014

HURRICANE

Has sido el huracán que ha barrido mi vida, quitándomelo todo, abriéndo mil heridas.Dejando una huella en mi, que se convirtió en cicatriz.

Me clavaste la arma más afilada, tu espada por mi espalda.

El dolor fue mi despertador, todo este tiempo había estado soñando con los ojos abiertos, alejada de esa realidad que me ha partido por la mitad.

Falsa libertad en tu mirada, falsa felicidad que me causabas. Falsas promesas que no llegaron a ser hechos, falsas palabras que provocaban sonrisas reales, desconociendo las verdades.

Porque lo nuestro fue como un verano, efímero y intenso, llevándome directamente al invierno. Y ahora, mi única rutina es echarte de menos.

Porque quiero tenerte de vuelta conmigo, y que nunca te largues sin mi. Porque quiero perderme de tu mano, llegar hasta el fin.

Todo lo que has sido, se queda aquí conmigo, pero tú te has hido.

Y dime, cielo, ¿cómo volar si me has roto las alas? ¿cómo bailar si has parado la canción? ¿cómo sonreír si te has llevado mi sonrisa? Y dime, cómo consigo seguir adelante si ya no estoy ni en mi camino, estoy en el tuyo tirada en el suelo, pisoteada por tus besos. Sabiendo que en tus brazos no voy a volver a estar, sabiendo que la nostalgia y la inseguridad me van a inundar.

Toca cerrar las cicatrices y abrir bien los ojos. Toca helar los corazones rotos y los sueños destrozados por traidoras peores que las personas, las ilusiones.

martes, 16 de diciembre de 2014

NÁUFRAGA DE TUS BESOS

Como esa bala podrida con un blanco que solo soy yo.
Como arañazos de mil gatos en mi interior.
 
Tan solo soy una náufraga en mis ojos,
hundida en un mar demasiado profundo
donde vagan cadáveres de momentos,
también llamados recuerdos.
 
Primaveras marchitan, inviernos florecen.
Helando el desconsuelo que en mi corazón crece.
 
Cuántas piezas de puzzles rotas,
cuántos corazones destrozados añorando bailes pasados.

Besos que incitan a no dejar de quererte,
caricias que incitan a amar hasta la muerte.
¿Qué muerte? Ya no sé si he pasado de vivir muriendo, a morir viviendo.
A buscar como un sediento el agua, y siempre de sed muere.
 
Espero que cambie mi destino, deje de ser malo el camino.
Pero tantos daños, pesan más que mis pocos años.
Ya no sé si esperar, porque una cosa es la esperanza y otra,
las falsas ilusiones que destruyen aún más mi realidad.

domingo, 14 de diciembre de 2014

TU SATÉLITE

Vuelve la tormenta en mi, al verte huir. Mi mirada es como una noche de lluvia fría, acariciando tu rostro perdido entre la niebla. En un abrir y cerrar de ojos, pasamos de serlo todo a ser como completos desconocidos. Desapareciste sin a penas darme cuenta, y yo sigo aquí tirada sin saber muy bien como va eso de olvidarte. Porque mis poemas tienen complejo de tus besos, esos que quedaron presos.
Me acuerdo de la tarde que me dijiste:

"Solo te pido,
que estés conmigo,
que no te vayas porque sí,
que estés siempre aquí.
Contigo, solo contigo, juntos;
perdidos por el mundo.
A tu lado, de la mano,
nunca separados."

Yo, con lágrimas en los ojos, te besé. Me fallaron las palabras, aún me siguen fallando al intentar hablar contigo. A ti te bastó con ese beso, que tanto añoran mis restos. Éramos dos jóvenes suicidas tirándonos des de un puente llamado amor, disparándonos balazos llamados besos, clavándonos espinas en forma de caricias.
Pero todo es tan irónico, a pesar de esos versos que me recitaste esa tarde de primavera, tú te fuiste. Justo lo que me dijiste que yo no hiciera, y no lo he hecho, sigo aquí para ti, siempre. Juntos por mi parte, separados por la tuya. El invierno cae sobre mi, me aleja cada vez más de ti. Porque siento que muero, porque sin ti no puedo. Y yo aquí, escribiéndote cartas a ninguna parte, que sé que no leerás. Pero quiero que sepas que para mi:

Eras como un chocolate caliente en pleno invierno.
Una balada de mi grupo favorito.
La Luna Llena en una noche oscura.
La brújula que me indicaba el norte.
Tus brazos, mi único soporte.

Y al irte me has dejado helada, rota, a oscuras, perdida y derrumbada.

 Te necesito como la marea a la Luna Llena, sigo siendo tu satélite que no se cansa de orbitarte.
 
 

sábado, 13 de diciembre de 2014

Echarte de menos por quererte de más.

Que no consigo olvidarte,
mi corazón es un desastre,
que por mucho tiempo que pase,
sigues estando en mi vida
como el primer día.
Un invierno ha pasado
des de la primera vez,
un invierno me ha helado,
ya ni tengo sed.
Mis ojos son lágrimas,
recordando las sonrisas,
que se fueron demasiado deprisa.
Necesito tu calor
aprentándome el pecho,
y no este vacío enorme
en medio de mi cuerpo.
Eras el fuego, yo la cera,
hacías que pasara
las noches en vela.
Escribo, pero tu mirada
no se aparta de mi camino.
Me chuto versos
para olvidar tus besos.
Las mil y una cosas,
que helaron mis huesos.
Te echo de menos,
te quiero de más.
Mi corazón enfermo,
necesita tu veneno
para sobrevivir.
Demasiada nostalgia
por dulces momentos,
demasiada pasión,
consumiéndose a fuego lento.
 
   

jueves, 11 de diciembre de 2014

DÍAS MALDITOS

Salgo a la Luna a buscar, 
una vacuna para la soledad.
Ella entiende de esto,
las estrellas la dejan de lado,
por envidia y complejo.
Pero ella no se apaga, siempre brilla,
por mucho desprecio,
sigue reluciendo más que el resto.
Intento ser ella, ser como la Luna,
a pesar de la oscuridad que la envuelve,
ella nunca está a oscuras.
Todo el brillo que acabó en un pasado
con la gente que me envidia,
ha acabado hoy conmigo,
dejándome prácticamente sin vida.
Porque para mi la vida no sigue,
simplemente pasan los días.
Porque para mi cada día
es una piedra más,
y en vez de seguir adelante,
voy hacia atrás.
Pido a la Luna,
que no salga el Sol,
a joder mi mundo,
a hacerme pequeña
y tirarme dentro de un cubo,
en el que no sé nadar.
Porque el Sol ha acabado conmigo,
y la Luna está de testigo.

                                 


martes, 9 de diciembre de 2014

Lo más lejos: a tu lado.

Noto como el invierno se apodera de mi. Siento como diciembre me aleja de ti. Vivo una estación que dura todo el año, el frío y la oscuridad no dejan de hacerme daño. Quiero perderme de tu mano, buscar esa flor que nace en un helado prado. Quiero dejarme llevar, sabiendo que nunca me vas a dejar. Quiero ser yo en la que pienses, al ver un corazón dibujado en la nieve. Quiero ser yo tu amuleto, no quiero más "te prometo". Quiero hechos, no palabras. Quiero que dures como una incesable balada. Pero te vas, siempre te vas. Me prometes infinitos con un final, más doloros que un afilado puñal. Y me he convertido en tu satélite, orbitando un cuerpo que nunca voy a tocar. Tú en mi Luna, yo en una loba que siempre te aulla. Quizás los amores imposibles son los únicos que no se olvidan. Quizás el tiempo me acostumbre a esto, pero no sanarán mis heridas.

sábado, 6 de diciembre de 2014

NOSTALGIA.
 
El frío sin tus besos,
es como un esqueleto sin huesos.
Tus labios me arropaban,
tus brazos me abrigaban.
Como una vela que prende,
fuiste en mi,
acabando conmigo poco a poco,
hasta el fin.
Eras ese error, esa piedra,
que tanto me gustaba
y no podía vivir sin ella.
Y yo era como la Luna,
una parte de mi
siempre estaba oscura.
Tu veneno por mis venas,
congelando mi sangre,
dejándome presa.
Tu mirada de fuego,
consiguió quemarme.
Tu recuerdo de hielo,
consiguió helarme.
Te has convertido
en metáforas en mis versos,
en eso que me mata por dentro.
Lágrimas de Luna Llena,
recuerdos que se lleva la marea.
Cicatrices, nostalgia,
pesan demasiado
estas noches sin estar a tu lado.
El viento del tiempo,
se llevó mi sonrisa,
te quitó de mi vista.
Bonitas rosas
que crecen en un jardín,
espinas florecen
dentro de mi.
 
     

viernes, 5 de diciembre de 2014

MY POISON
Tóxico veneno en mi piel,
eran tus besos,
sabor miel.
Besos presos,
helados mis huesos,
solo me quedan unos cuantos versos. 
Tus labios eran una pistola,
que podían matarme tan solo con un 'hola'.
Ya veo des de lejos,
falsos juramientos viejos.
Falsas rosas,
que cambiaron demasiado las cosas.
Veo el llanto de un niño,
que soñaba con ser Peter Pan.
Veo tus ojos clavados en los míos,
llenando de alfileres mi vacío.

Como a los lobos la Luna Llena, 
tú fuiste mi condena. 

 

jueves, 4 de diciembre de 2014

Ubi Sunt.

Que te fuiste de mi vida como un tren en la estación, dejándome sin aliento en esta oscura habitación. Eras el ombligo de mi mundo, la Luna de mis noches y el Sol de mis días. Solo quiero acabar con esta pesadilla, que ha causado el perderte de vista. Toca tachar los miles de corazones dibujados, y empezar una nueva página en la que solo hay garabatos. Toca borrar las curvas de tus labios tan bien dibujadas, tus miradas embrujadas. Toca vacíar ese vaso, de donde antes el agua rebosaba. Fui ingénua al pensar que todo esto iba a durar, al creer en cosas que pronto iban a desaparecer. Se fue, y con él mi cuerpo, corazón y mente. Y mi alma perdida, arrojada al vacío de su sonrisa. Conseguiste de mi cosas que nadie había sabido conseguir: Pedazos unidos, vacíos llenos, lágrimas sonrientes, miradas perdidas, sonrisas tristes. Dulce el recuerdo que me mata por dentro. Dulces tus labios que me llebaban lejos. Dulce tu sonrisa, que innotiza.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Promesas arrojadas al vacío.

Me prometiste la Luna, que siempre me acompaña y nunca me abandona, y me trajiste un queso. Supe hacer de un beso, el mejor verso. Falsas promesas, que no supe ver. Me juraste un ramo de flores podridas, solo espinas, que en mi corazón marchitan quitándome las siete vidas. Dabas brillo a las noches de Luna Nueva. Y al irte, no me alumbra ni la Llena. Me quedaré en el vacío donde tu me arrojaste, mi corazón es un desastre. Ilusiones que me han roto en pedazos, disparándome sin cesar balazos. Eras como una balada de rock, como la dulce sinfonía que alegraba mi vida con solo una sonrisa. Esa melodía que nunca me cansaba de escuchar. Sonrisas, que ahora son lágrimas resbalando por mi rostro. Suspiros indicando que te extraño, que me falta tu calor. Añoro esos tiempos que sobraban las palabras, que valían con los besos, que han quedado en nada. Un dolor intenso recorriendo mi pecho, no me suelta, no me encuentro. Antes, perdida en tus ojos. Ahora, perdida en el mar profundo de los míos. Ese "nosotros" ha quedado en nada, ese "para siempre" ha durado apenas segundos. Tú sigues tu camino, yo me pierdo por el mundo, donde los recuerdos luchan a muerte con el olvido, para seguir adelante, para superar ese muro.

martes, 2 de diciembre de 2014

Luna descosida.

El Sol se esconde de la Luna, acomplejado. Ya no presume de su brillo, perdido durante el camino. Heridas convertidas en pequeñas cicatrices, que no cierran a falta de hilo. Coser varias veces un mismo punto, lo destruye más de lo que está. Quise perderme en el mar, dejarme llevar por la Luna moviendo la marea. El viento, despeinando mi sonrisa, no entiende que no quiero ir tan deprisa. Se mezclan las ideas, se nubla el amanecer. Mucha luz con falsas sombras, que en la oscuridad desaparecen. El fuego ha conseguido helarme, fundir el brillo de mis ojos, derretir el anhelo que reflejaba mi sonrisa. Mis entrañas dicen basta, piden tregua. Se consume la subhasta, entre la muerte y la vida. ¿Quién ganará la partida? Estoy harta de apostar por cosas que no durarán. La tristeza me ha sonreído, mostrando su tiranía. La felicidad llora en silencio, no vaya a ser que descubran su agonía. 

sábado, 15 de noviembre de 2014

AFÉRRATE Y TE ABANDONARÁ.

Cuando todo se te echa encima, hundiéndote y superando todas tus fuerzas de luchar contra cualquier cosa.
Cuando no hay calma, solo tormenta. Piedra tras piedra, imposible levantarte sin esa mano. Se me acercan las paredes, desaparecen las salidas. No encuentro las llaves, me quedo sin vida.
Estoy perdida, no encuentro el camino. Estar tan hundida porque preferí ahogarme a nadar, caer a volar. El esfuerzo se me agota, mis pilas no funcionan. Intento escapar, pero me caigo sin cesar. Ya no es una piedra, es un agujero en el camino, en el que ya he caído. No puedo salir de aquí, seguir adelante, es que o eres fuerte o buena suerte.

He aprendido que, cuando alguien o algo consigue fundir tu hielo, desconjelarte y reconstruirte y consigue que pierdas ese miedo a sentir, a volver a sufrir; es a lo que más te aferras, de lo que más depende tu felicidad, entonces en ese instante, desparece dejando un vacío que hace de ti un puzzle desmontado con incajables piezas de cristal.

jueves, 13 de noviembre de 2014

EL VENENO SE CONSUME A FUEGO LENTO.

Añorar, perder a alguien importante, es posiblemente lo más doloroso y difícil de superar. Peor que cualquier tipo de dolor físico, peor que si alguien te estuviera descuartizando en trozos diminutos y tirándolos por el más profundo y frío precipicio de recuerdos. Recuerdos, sólo eso, momentos que no vuelven, cerrados para siempre en el baúl del pasado, pequeñas armas que abren cicatrices.
Lo peor es que es la persona que pierdes la única capaz de recojer todos tus pedazos y unirlos, tenderte la mano y sacarte de ese abismo. Pero esa persona no va a volver. Entonces, ¿qué? ¿Permanezco rota y hundida para siempre? ¿O acabo con este dolor punzante causado por mil espinas clavadas en el corazón e incontables balas de armas invisibles?
He aprendido que no todos los trenes son de ida y vuelta: la mayoría no regresan, sólo son de ida, huída de este mundo cruel donde nada es para siempre, donde todo a los que te aferras desaparece.
He aprendido también que una pistola puede disparar infinitas veces y que la sangre de verdad es la que no se derrama. Que por muchas despedidas que suframos, nunca estaremos acostumbrados a ellas. Que hay llaves que sólo abren, no cierran. Y lo más importante, no sé que hay después de la muerte, pero sí os puedo asegurar que es el fin de una gran mentira, un descanso de tanto dolor y crueldad. La muerte es una pequeña chispa de dulce fuego consumiendo la amargura a causa de tanto veneno.

viernes, 7 de noviembre de 2014

ABISMO DE LA SOCIEDAD.

Demasiada rabia y crueldad,
demasiada falsedad,
en un mundo tan real.
Sobra la envidia y avaricia,
hay poca verdad, poca justicia.
Reina el egoísmo en este escenario,
llamado mundo.
La gente no mira por el sufrimiento de los demás,
lo ven normal, como algo más.
Solo miran por su propio beneficio,
muchos intentan joder por vicio.
La sociedad se va a la mierda,
no importa lo que los demás sientan.
La envidia crece,
la empatía se desvanece.
Los crueles son débiles,
intentando acabar con el más fuerte.
Hacen daño por complejo,
envidia y diversión.
Adoran ver sufrir a ese que es superior.
Muchos son descerebrados que no han sido queridos,
se confunde el respeto con el miedo al peligro.
Causan la pena entre la gente,
y eso les hace crecer, 
pero dan la pena ellos y no lo quieren saber.
Son cobardes que se esconden de la cruda realidad,
robando a los envidiados su propia felicidad.

PUDRIÉNDOME SIN SER FLOR.

Lo rompedor que puede llegar a ser echar de menos,
la impotencia que se siente al no poder tener cerca a esa persona,
van acabando contigo lentamente 
hasta que de ti sólo quedan pedazos tan diminutos que ni el microscopio puede ver. 
Mi interior grita en silencio en un caos agonizador,
imposible salir de allí viva.
Mitades que te parten por la mitad,
añorando besos de esos, ahora convertidos en versos.
Irónico, que cuando somos pequeños querramos crecer,
y conforme vamos creciendo, querramos volver atrás, 
a esa infancia feliz, donde todo era fácil.
Y llegas a esa etapa en la que eres capaz de darlo todo por esa persona, 
y, claro, cuando se va, se lo lleva todo consigo. 
Esa etapa asesina, que te destruye cuando te has quedado sin reflejos,
cegada por la falsa inocencia de la ilusión.
Porque supiste matarme, acabar conmigo, sin pegarme un tiro.
Supiste clavarme en el corazón balazos invisibles, 
espinas que no consigo arrancar de mi.
Conseguiste pudrirme por dentro,
marchitar mis entrañas, 
que también hiciste florir tú. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

LA DULCE CHISPA DE LA AMARGURA

Ahora que el suave sonido de las gotas acaricia mi ventana,
que el olor tranquilizante y dulce de la lluvia inunda mi habitación,
por fin me decido a escribirte.
Quizá me ayuda a sentirte conmigo, aun aquí, presente.
O quizás porque es lo único que me queda:
un papel y el eco de tus besos resonando en mi piel.
En mi cabeza solo oigo el amargo sonido que produjeron tus labios,
diciéndome 'adiós' por última vez.
Palabras que brotaron de esa deseable comisura
que cualquier mortal se moriría por besar.
Las curvas peligrosas de tu sonrisa,
hacían que me tambaleara por una cuerda floja,
hasta perderme en el más oscuro brillo de tu mirada.
Tu mirada, de fuego, en este pequeño cuerpo de cera.
Ahí es cuando entendí que yo era como tu cigarro,
me ibas consumiendo poco a poco hasta que de mi solo quedaron cenizas.
Y  que tú eras como el tabaco,
imposible desprenderte de algo que se te ha metido en la sangre.
Que algo tan amargo como la tristeza,
puede resultar increíblemente dulce al notar aun aquí tu aroma,
fresca brisa que me recordaba al mar, a volar.
Al notar aun aquí tu calor, que se va consumiendo por un frío dolor.
Pero es así como las heridas sanan, sintiendo el dolor,
aferrándote a él hasta que por fin decide dejarte.
Por que al fin y al cabo, es cuando te aferras demasiado a algo,
que ese algo te abandona.


viernes, 31 de octubre de 2014

SIN SALIDA.

He intentado huir, escapar de ti, pero estás en todos los sitios donde espero no encontrarte, donde escondo mi alma rota. Vienes a por más guerra, te gusta acabar conmigo, disfrutas viéndome sufrir. Pero cariño, no se puede romper un corazón que ya está en pedazos. 

Eres como el aire; vienes, me depeinas y te vas. Dejándome sin el alcance de la felicidad. Te gusta apoderarte de mis noches, antes como un sueño, ahora como insomnio. Todo lo que yo era, te lo has llevado contigo. Decías que te encantaba mi sonrisa, quizás por eso te la llevaste al irte. Y aquí estoy yo, siempre en la misma estación, esperando un tren que no regresa. 

Me destruyo poco a poco, con el tiempo he aprendido a llorar sin derramar ni una lágrima. La oscuridad no se va, sigo cayendo por ese abismo. Qué pasará cuando toque fondo, no habrá vuelta atrás, no podré salir a la superficie. Tengo que parar, empezar a superar porque es imposible olvidar. Cuesta, sin tus ojos no veo la luz. Sin tu mano no sé salir de aquí. Estoy acabando conmigo, más de lo que creía. No sanan las heridas. Demasiadas lágrimas por sonrisas, demasiadas cicatrices por recuerdos. 

Pero creo que soy yo mi propio demonio, y hago de esto mi propio infierno. Y así es, empecé escapando de ti; he acabado huyendo de mí.

jueves, 30 de octubre de 2014

WOUNDS OF DARKNESS

Perdida entre el mar y el horizonte, algo más allá del infinito,
Queda muy lejos lo bonito,
a la vuelta de la esquina, el olvido. 
Todo es tan oscuro, tan inseguro.
No sé, no lo entiendo.
Por qué existe la palabra eterno.
Si todo se acaba desvaneciendo.
Cicatrices con memoria, con su historia,
que se pierden durante la trayectoria. 
Hablamos de futuro sin saber, ilusionados,
cuando en realidad el único futuro de todo es el olvido.
Todo está hecho para destruirse,
nada dura demasiado tiempo,
igual sí, el mal recuerdo. 
Me siento perdida 
en un mundo en el que todo se marchita,
hasta la flor más bonita. 
Me siento insegura,
caminando por una cuerda floja,
en el que tú, en la otra punta,
decides cuando lanzarme al más oscuro precipicio.
Quizás el final,
es un nuevo principio. 

martes, 28 de octubre de 2014

CALLE DEL OLVIDO

Algo no va bien. Tus labios ya no saben igual, tu piel ya no roza con ternura mi piel. 
Ahora solo es un choque de cuerpos como otro cualquiera. No hay magia. 
Algo me dice que es provisional, nuestro amor. Que he sido tú intento fallido.
Mi ilusión ha muerto, se ha roto en mil pedazos, 
tu traición le pegó un balazo. 
Y ahora yo estoy caminando, como alma sin rumbo, 
hacia una calle sin salida, la calle del olvido. 
Oscura, sin amaneceres, 
donde se esconden los sueños rotos. 
Empiezo a fumar, dicen que los cigarros son la comida para las almas rotas, no sé. 
Se acaba, y ahi es cuando entiendo que todo desaparece, 
como de un cigarro solo quedan colillas, como de esos besos solo quedan heridas. 
Quizás tendremos que aprender a vivir con ese "adiós" que sabe como partirte en dos. 
Pero no veo el día en que no nos duelan las despedidas. 

domingo, 26 de octubre de 2014

ROMA, VENECIA, ALGO DE DOLOR SIN TU PRESENCIA

Tu presencia, ha dejado tal esencia, que me destruye tu ausencia.
He vuelto a despertar sin ti. Sin el olor a café recién hecho, sin tu ropa por el suelo. 
Solo yo, en frente de mi espejo, destrozada en mil pedazos que solo tú sabrías volver a unir.
Lo que peor llevo es el olor que en mi alma dejaste. 
El corazón ya va mejor, solo me duele cuando late.
Por fuera, entera. Por dentro, en ruinas.
Mis ojos ahora son Venecia, inundados. 
Mi corazón es Roma, destrozado. 
Estoy confusa, te veo pero no estás. 
Mis ojos aún no asimilan la realidad. 
Mi corazón no puede con la verdad.
Y mi peor error, la ilusión.
Lo que más duele, la traición.
Por correr con los ojos cerrados, por volar con alas rotas, 
he chocado contra el suelo, de morros.
Vinagre en los ojos y sal en la herida, 
me ha tocado toda la cal en esta vida.
Escuece, pero es la única forma para empezar a darme cuenta de qué pasa.
Solo queda aceptarlo, tendremos que dejarlo en empate, 
el amor se fue y nadie pagó por su rescate.

TRISTE ALMA ROTA

Triste alma rota, perdida, buscando esos labios que le daban la salida.
Salida de este mundo, cruel, donde nada es para siempre.
Donde todo te abandona, 
donde el único amor verdadero es el del lobo por la luna,
el hombre por el dinero.
Sí, duro pero real, 
esos amores imposibles, 
son los únicos que no se olvidan.
Los otros simples amores, 
se cierran para siempre en la calle del olvido. 
A veces, un hola no es tan bueno. 
Ni un adiós tan malo.
Uno tiene que aprender a dejar ir, 
no todo el mundo tiene la intención de quedarse en su vida. 
Pobre alma perdida, una ilusión acabó por destruirla. 
Tenemos miedo de psicópatas, asesinos, 
pero no tenemos ni idea de lo peligrosa que puede ser una ilusión. 
Una ilusión es como una Sirena: 
Disney nos ha enseñado que eran buenas, encantadoras, 
pero en realidad primero te atraen, y luego te matan de las más sutiles maneras.
Crecemos pensando que todo es color rosa, pero luego todo se vuelve gris. 
Almas rotas, perdidas, a causa del engaño, 
y el tropiezo con la cruda realidad.
Nunca pensó que eso de volar iba a durar tan poco, 
siempre hay alguien que se encarga de romperte las alas. 
Le pesan demasiado las heridas. 
Pobre triste alma rota, perdida.

APRENDÍ A QUERERTE EN SILENCIO

                            
Te has ido, y sé que no volverás. Me has dejado aquí en el suelo, hundiéndome en silencio. Ya no puedo más con tantas heridas, ya no aguantan las tiritas. Lágrimas resbalando por mi cuerpo, por las cicatrices, impidiendo que cierren. Hay veces que no puedes asimilar las cosas, no estás preparada para creértelas, o mejor dicho, no quieres creértelas. Y según dicen, el primer paso para superarlo es aceptarlo. Pues yo sé, que no voy a superarlo. Y aumentan las heridas. Me duele, pero con el tiempo uno aprende a llorar en silencio. Mi único consuelo es que ahora estarás mejor, que para ti ya no existe el dolor. 

sábado, 11 de octubre de 2014

F(O)RE(VER)

Lo eterno no tiene ni principio ni fin,
debería haberme dado cuenta antes.
Si lo nuestro tuvo un principio,
estaba claro que iba a tener un final.
Duro, sí. Real, también.
Pero es así,
solo el recuerdo es 'para siempre',
y a veces ni eso.
Todos los momentos se convierten en recuerdo,
en pasado,
y los buenos quizás demasiado rápido.
Tenemos que aprender a dejar ir,
a no aferrarnos a nada ni nadie,
a soltar la mano,
a abrir los ojos
y cerrar eso que ha sido tan dañado,
que de abrirlo tanto solo quedan cicatrices,
heridas mal curadas.
A partir de ahora quedará protegido,
por el hielo. 
Hielo, es como un escudo.
No somos frios porque queremos,
somos fríos porque el dolor nos ha cambiado,
la frialdad es un mecanismo de defensa.
Aunque el hielo no es 100% seguro,
en las manos correctas se derrite.
Y vuelta a empezar.
Te echo de menos.
Echo de menos despertar,
y que tú me alegraras el día.
Echo de menos los paseos de tu mano,
que ahora doy sola,
como la Luna.
No lo acepto aún. 
A veces miro hacia mi derecha,
donde solías estar tú, mirándome,
y no estás.
Pero cierro los ojos,
y aún te veo,
sonriéndome y diciéndome
"no te preocupes, cariño, 
yo no soy como los demás, 
no te haré daño, 
lo nuestro será eterno."
Y yo me lo creí, 
y quien no creería a alguien con una mirada así.
Me has hecho mil pedazos,
los he intentado pegar pero ni con celo.
Qué haré sin tu piel,
que era mi mapa.
Qué haré sin tus ojos,
que eran mi luz,
la qu eme alejaba de la oscuridad.
Tus labios eran mi perdición,
y por eso he acabado perdida.

sábado, 4 de octubre de 2014

TÚ GANASTE, Y YO ME PERDÍ. 

Me destrozaste, desmontaste ese puzzle, 
y acabaste con todas esas piezas que antes encajaban tan bien. 
He intentado encajarlas de nuevo, pero es imposible, 
hasta las he pegado con celo, pero no, no puedo. 
Te echo de menos. 
Observo des de aquí el jarrón tirado por el suelo, 
por tu ataque de rabia, roto. 
Ese jarrón que antes daba vida a unas preciosas rosas rojas, 
de las que ahora solo quedan espinas. 
Me ha recordado a mi. 
A los dos nos has roto tú.
Has dejado tal huella, que se ha convertido en cicatriz. 
No herida, cicatriz. Las heridas se van y vienen otras. 
Pero las cicatrices no, esas se quedan para siempre. 
Aunque llega un momento en el que dejan de doler. 
Y eso espero que pase con tu recuerdo, 
que llegue un momento en el que pueda recordarlo sin que duela, 
porque sé que olvidarlo no voy a poder.
Nos prometimos Roma, y claro, acabé destrozada como sus ruinas. 
Tan rota, que corto. Tan fría, que quemo. 
Y es que ahora entiendo porque amor y dolor son palabras parecidas. 
Y es que, una puta gota puede ser la diferencia 
de ver el vaso medio lleno a verlo medio vacío. 
Estoy aquí, echándote de menos;
y tú, echándome de tu vida.
Lágrimas sobre la herida, y claro las lágrimas son saladas, 
imagina como escuece. 
Pero bah, qué digo, ni te debe importar.


CERCA DEL SUELO

Cerca del suelo, siempre con los pies cerca del suelo.
Que no nos crezcan alas, que no nos lleven lejos.
Que no subamos alto, 
que no nos dejemos llevar por la falsa felicidad.
Siempre con los pies en el suelo, 
conociendo la realidad. 
Todo lo que sube, vuelve a bajar.
Si subimos, caemos. 
Las alas no duran eternamente,
y la caída es más dura de lo que pensamos.
Porque cuando empezamos a volar,
no pensamos en el final. 
Nos dejamos llevar por la sensación de felicidad.
Tendríamos que ser más sensatos,
y saber que, 
igual que 'no llueve eternamente',
tampoco hace sol
para siempre.



VOLAMOS, Y CAEMOS

Subimos muy alto y volamos. 
Nos dejamos llevar, 
sin preocuparnos de nada, sin ver la posible y dura caída.
 Aprovechamos las alas, nos ciegan de la realidad, 
nos hacen estar por las nubes. 
Y así durante un tiempo. 
Pero siempre acabas cayendo, tus alas se rompen y la caída duele. 
El dolor es proporcional, depende de lo alto que hayas subido.
 Hay quien dice que no piensa subir, ni a 3 metros sobre el cielo ni a ninguno,
 porque cuanto más subes más duele la caída. 
Pero es inevtiable, un día alguien hace que vueles, 
y es que cuando empiezas a subir no tienes miedo por la caída. 
Pero la felicidad de volar es algo temporal, 
y esa persona hace que te crezcan alas, 
pero también decide cuando rompértelas.
 Por eso, si voy a volar,
prefiero hacerlo con mis propias alas.

viernes, 3 de octubre de 2014

¿MITADES?

Todo en esta vida es relativo, todo depende de algo. 
Hasta cada uno de nosotros, 
aunque intentemos que no, es inevitable. 
Nuestra felicidad siempre dependerá de otra persona. 
Somos humanos,
 aunque no queramos enamorarnos, 
siempre sucede. 
Es algo incontrolable. 
Simplemente, sucede, 
y cuando sucede ya no puedes hacer nada. 
Aunque queramos que nuestra felicidad no esté 
al lado de otra persona, sino dentro 
de uno mismo, es imposible. 
Sino, ¿qué sentido tendría todo? 
Sino, no existiría el amor, 
y todo el mundo se valdría por si solo. 
Es así, pero lo que tengo clarísimo 
es que tampoco somos medias naranjas de nadie, 
cada uno tiene un valor único que no 
se complementa por el de nadie más. 
Sí que necesitamos esa persona especial, 
esa que deja tal huella, 
que cuando se va parece que se esté largando 
una gran parte de ti. 
Aunque no es así, 
cada uno es una naranja entera. 
¿O es que las naranjas se compran en medias partes en el supermercado?
 Pero eso sí, tampoco se compran de una en una. 
Y es que son las mitades 
las que nos parten por la mitad. 
Esas mitades que hemos crecido 
pensando que estarían allí, 
que serían las que te complementarían. 
Pero no, 
eres tú entero quien se parte por la mitad 
por culpa de la expectativa y
solo expectativa de esas mitades están ahí. 
Pero no son realidades, 
sino expectativas de la realidad.