Me prometiste la Luna, que siempre me acompaña y nunca me abandona, y me trajiste un queso. Supe hacer de un beso, el mejor verso. Falsas promesas, que no supe ver. Me juraste un ramo de flores podridas, solo espinas, que en mi corazón marchitan quitándome las siete vidas. Dabas brillo a las noches de Luna Nueva. Y al irte, no me alumbra ni la Llena. Me quedaré en el vacío donde tu me arrojaste, mi corazón es un desastre. Ilusiones que me han roto en pedazos, disparándome sin cesar balazos. Eras como una balada de rock, como la dulce sinfonía que alegraba mi vida con solo una sonrisa. Esa melodía que nunca me cansaba de escuchar. Sonrisas, que ahora son lágrimas resbalando por mi rostro. Suspiros indicando que te extraño, que me falta tu calor. Añoro esos tiempos que sobraban las palabras, que valían con los besos, que han quedado en nada. Un dolor intenso recorriendo mi pecho, no me suelta, no me encuentro. Antes, perdida en tus ojos. Ahora, perdida en el mar profundo de los míos. Ese "nosotros" ha quedado en nada, ese "para siempre" ha durado apenas segundos. Tú sigues tu camino, yo me pierdo por el mundo, donde los recuerdos luchan a muerte con el olvido, para seguir adelante, para superar ese muro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario