Suelo incorporarme
incorpórea
desde que soy yo
el sueño intangible
de aquel que nunca cierra los ojos
pero sí el corazón
Últimamente mi razón no razona
y el corazón se olvida la coraza
en mi cabeza solo oigo
el aleteo de un pájaro incesable
a mil revoluciones por utopía
y nada más, pero nunca menos
Y no sé si describirme como rota
o vacía
o simplemente un alma en pena
consumida por el fuego
Qué cojones, no necesito atributos
tampoco lunas ni primaveras
ni metáforas ni comparaciones
soy mujer;
me basta con el yo
Yo sí lucho,
levantar los puños
pero siempre daros la mano
construir
sin consumiros
corregir
sin destruiros
Levanta la bandera, guerrera
solo tú ganas tu guerra
habla, grita, reivindica
y revolucionate
Tú te perteneces,
descondiciónate