domingo, 26 de octubre de 2014

ROMA, VENECIA, ALGO DE DOLOR SIN TU PRESENCIA

Tu presencia, ha dejado tal esencia, que me destruye tu ausencia.
He vuelto a despertar sin ti. Sin el olor a café recién hecho, sin tu ropa por el suelo. 
Solo yo, en frente de mi espejo, destrozada en mil pedazos que solo tú sabrías volver a unir.
Lo que peor llevo es el olor que en mi alma dejaste. 
El corazón ya va mejor, solo me duele cuando late.
Por fuera, entera. Por dentro, en ruinas.
Mis ojos ahora son Venecia, inundados. 
Mi corazón es Roma, destrozado. 
Estoy confusa, te veo pero no estás. 
Mis ojos aún no asimilan la realidad. 
Mi corazón no puede con la verdad.
Y mi peor error, la ilusión.
Lo que más duele, la traición.
Por correr con los ojos cerrados, por volar con alas rotas, 
he chocado contra el suelo, de morros.
Vinagre en los ojos y sal en la herida, 
me ha tocado toda la cal en esta vida.
Escuece, pero es la única forma para empezar a darme cuenta de qué pasa.
Solo queda aceptarlo, tendremos que dejarlo en empate, 
el amor se fue y nadie pagó por su rescate.

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