martes, 27 de octubre de 2015

La flor es bella por frágil, en su fragilidad está su fuerza.

Retinas húmedas
confundiendo palabras
que no se dijeron,
que se llevó el viento,
que nadie sabe por qué
se quedaron atrapadas en la mandíbula
de aquella cobarde chica rota
que no se atrevía a decir 'te quiero'.
Por miedo a ser mentira,
o por no ser correspondida.
Ahogándose en tinta
y vomitando palabras sin destino,
sin llegar a ningún oído.
No era frágil, aunque estuviera rota;
la vida la había hecho fuerte.
Pero también insegura,
y a saber muy bien
qué camino escoger,
qué piedra esquivar,
a no dejarse llevar.
Era la flor a la que la lluvia
había hecho crecer demasiado rápido.
Era la guerrera que sangraba,
pero no se rendía,
esperando que algún día
alguien fuera capaz de besar sus heridas.
Necesitaba el amor
que la vida no le había dado.
Dicen que para saber cómo ganar,
primero hay que saborear la derrota.
Ella ya había perdido,
ahora le tocaba ganar.






domingo, 18 de octubre de 2015

Querida vida;

Querida vida;
ya me has hecho fuerte,
ahora hazme vivirte.

Yo, que he sabido
combatir el vacío,
quebrarme al pronunciar
cada sonrisa fingida,
esconder tras mis hoyuelos
todos mis miedos,
y luchar contra cada uno
de todos mis añicos.

Y como oportunidad
para evadir mi realidad
te presentas tú.
Entras en mi vida
sin previo aviso,
así, sin más
y te conviertes en ella.

Te conviertes en mi único pilar,
el universo al que escapar
cuando el mundo me parece insostenible.
Me has salvado del naufragio
en mis lágrimas
por el naufragio en tus pupilas.
Y créeme, quién no lo cambiaría.
Me has dado el oxígeno
que la ansiedad me quitaba.
Y yo, te abrazo
como quien abraza la vida
con la esperanza
de no salir herida.

Pero las mariposas en mi estómago
vuelan entre inseguridad y miedo.
Porque nuestros pilares
nos mantienen a salvo,
pero si se van nos destruyen.
Porque lo que nos da la vida,
sabe muy bien cómo quitárnosla.
Y he aborrecido
el sabor insípido del vacío,
como para recaer.

sábado, 17 de octubre de 2015

TÚ DAS FORMA AL POETA

Si él era una obra maestra,

y yo amante del arte,

cómo no enamorarme.

 Si nuestros corazones son criaturas salvajes,

prisioneras del amor,

enjauladas en nuestros cuerpos,

actuando de manera independiente

y confundiendo conceptos.


Cómo no caer rendida a tus pies

como todas las pestañas

que se me han descosido de los ojos

por querer pedirte como deseo.


Y por fin estas mariposas

emprenden el vuelo,

después de tanto tiempo

de metamorfosi

e intentando volar en vano

en un espacio vacío. 


El amor es una guerra interna

llena de paz.

Nos convierte en poetas,

pensando que poesía

son todos los rasgos de esa persona

cada vez que la miras.

Intentando convertir en verso

cada uno de los besos,

recorriendo el papel

imaginándonos que es su piel

la fachada del arte.

Libremos batallas labiales

para dar forma al poeta

que se esconde en nuestras jaulas.


Quiero dejarme llevar,

no preocuparme por 'el qué pasará'.

Pero no, no quiero

ilusiones como rompecorazones,

rompecabezas cada vez que me besas. 

Querer perderme,

para que me encuentres.

Y aunque sé

que eres esa piedra tan irresistible

con cartel de peligro,

pero cuya caída sigue siendo inevitable,

quiero tropezar. 

tropezar contigo.


Y estos son los versos que te escribo,

para que no leas. 

Y este es el poema que te dedico,

para que nunca lo sepas.