y yo amante del arte,
cómo no enamorarme.
Si nuestros corazones son criaturas salvajes,
prisioneras del amor,
enjauladas en nuestros cuerpos,
actuando de manera independiente
y confundiendo conceptos.
Cómo no caer rendida a tus pies
como todas las pestañas
que se me han descosido de los ojos
por querer pedirte como deseo.
Y por fin estas mariposas
emprenden el vuelo,
después de tanto tiempo
de metamorfosi
e intentando volar en vano
en un espacio vacío.
El amor es una guerra interna
llena de paz.
Nos convierte en poetas,
pensando que poesía
son todos los rasgos de esa persona
cada vez que la miras.
Intentando convertir en verso
cada uno de los besos,
recorriendo el papel
imaginándonos que es su piel
la fachada del arte.
Libremos batallas labiales
para dar forma al poeta
que se esconde en nuestras jaulas.
Quiero dejarme llevar,
no preocuparme por 'el qué pasará'.
Pero no, no quiero
ilusiones como rompecorazones,
rompecabezas cada vez que me besas.
Querer perderme,
para que me encuentres.
Y aunque sé
que eres esa piedra tan irresistible
con cartel de peligro,
pero cuya caída sigue siendo inevitable,
quiero tropezar.
tropezar contigo.
Y estos son los versos que te escribo,
para que no leas.
Y este es el poema que te dedico,
para que nunca lo sepas.

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