Me siento demasiado pequeña como para cargar con tanto peso,
delante de un mundo que prefiere clavarte un puñal a darte un beso.
Me siento indefensa ante una tormenta que no cesa,
sintiendo el agua en mi piel convirtiendo el dolor en frío,
acostumbrada a que últimamente sean las gotas lo que llenan este vacío.
Hablando de ruinas, suena agradable la palabra reconstrucción
pero es misión imposible cuando te la ha arrebatado la ilusión.
Solo pido un poco de orden en este caos,
un horizonte al que mirar,
un poco de estabilidad.
Cualquier pesadilla es mejor que esta realidad,
cualquier sueño está roto si se pierde la ilusión de poderlo alcanzar,
y las metas no existen si hay alguien que te las ha cortado ya.
¿Sabéis lo que es vivir a base de balas,
y que todo hacia ti vaya a malas?
¿Sabéis lo que es resistir tantos puñales,
y que no te sorprenda ni el peor de todos los males?
Porque vivo en unas constantes arenas movedizas,
que no han dejado de hundirme hasta hacerme trizas.
Porque vivo en un constante 'quiero y no puedo',
con la incertidumbre de si voy a poder levantarme de nuevo.
Porque soy como el agua que fluye sin rumbo,
esperando que un día me sorprenda gratamente el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario